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Ciencia y Caza

Sobre el comportamiento de huída del gamo y el corzo

Algunos factores son determinantes

15 enero 2019

Muchos dirán que la fauna silvestre “no son matemáticas” y que, por lo tanto, su comportamiento está sujeto a una serie de condicionantes que se escapan de nuestros conocimientos. P

Por el contrario, cazadores experimentados nos hablarán de ciertos factores que influyen en que los animales se espanten de una u otra manera, especialmente climatología y hábitat. Algunos apostillarán que en dependencia de las molestias a las que sean sometidos su comportamiento podrá variar.

En línea con estas hipótesis, Boer y sus colaboradores estudiaron el comportamiento de gamos y corzos frente a la presencia humana en cuatro reservas de Holanda en las que dichas especies estaban presentes en buenas densidades.

Estas cuatro reservas eran diferentes entre si, dado que dos eran entornos de dunas y, otros dos, paisajes forestales combinados con áreas abiertas y pastos. A su vez, en unas reservas se cazaba y en otras no, y en algunas había un número importante de turistas.

Los autores recorrieron a pie cada reserva durante agosto y diciembre unas 30-40 veces (en las que se cazaba, la veda comenzaba el 15 de septiembre), registrando la distancia de huída de los cérvidos con un telémtro, el sexo de los animales, tamaño de la manada y condiciones climáticas.

Poniendo en común todos los factores, la presión de caza y el tipo de hábitat resultaron ser los más importantes, frente al número de animales por manada y las condiciones climáticas (viento, precipitación y temperatura).

En el caso del corzo se evidenció que los animales en las reservas cazables se mostraban más cautos frente a la presencia humana, confirmándose en ambas especies que un hábitat con entornos ricos en refugios explica distancias de huída menores en comparación con entornos más abiertos.

En general, los animales en grupo se mostraron más confiados que los animales solitarios, una hipótesis ya demostrada en otras especies.

Resultó interesante comprobar que con el viento a favor de la presencia humana, tanto gamos como corzos huyeron a distancias más largas (65 metros), mientras que en caso contrario o el calma esas distancias se reducían (42 y 44 metros respectivamente).

¿Qué conclusiones sacamos para nuestro coto?

Aunque entender el comportamiento animal no sea siempre fácil, podemos concluir que estas especies sí están influenciadas por una serie de factores importantes a la hora de huir frente al ser humano. Un buen gestor deberá emplear tiempo y tener paciencia para observar e interpretar la reacción de los animales frente a nuestra presencia. Animales extremadamente huidizos podrían revelar una presión cinegética elevada o una mala calidad de hábitat, pudiendo entonces pensar en las medidas a tener en cuenta en la gestión.

Referencia del trabajo

DE BOER, H.Y., van BREUKELEN, L., HOOTSMANS, M.J.M, van WIEREN, S.E. 2004. Flight distance in roe deer Capreolus capreolus and fallow deer Dama dama as related to hunting and other factors. Wildlife Biology 2004, vol. 10, pp., 35-41. Palabras clave: caza, comportamiento, corzo, gamo, hábitat, huída,

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