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Bebedero para la caza menor
Actualidad

10 claves para que tus bebederos sean efectivos

Perdices, conejos o liebres te lo agradecerán

12 agosto 2021

No encontramos ante una de las olas de calor más importantes de este verano y uno de los aspectos fundamentales a cuidar en nuestros cotos de menor son los puntos de agua. A diferencia de jabalíes o ciervos, las perdices, conejos y otra fauna menor tienen una menor capacidad de desplazamiento y la presencia de agua en su territorio es de especial relevancia.

A continuación incluímos un decálogo con los puntos fundamentales para su correcta gestión:

1.- Haz una adecuada distribución en tu coto, ubicando previamente los puntos elegidos en un mapa para asegurar que se ubican allí donde es necesario, dando prioridad a los entornos más querenciosos para las especies diana. 

2.- Como norma general, teniendo en cuenta las áreas de campeo de especies como la perdiz roja, es recomendable disponer de un punto de agua por cada 30-50 hectáreas. Si en tu coto hay algunos puntos naturales o creados para otros usos como charcas ganaderas, debes tenerlos en cuenta también.

3.- Debes colocar los bebederos en entornos con cobertura arbustiva, evitando zonas muy abiertas y desprotegidas, de manera que, por un lado, reducirás el riesgo de depredación y, por otro, en los periódos más calurosos evitarás que el agua alcance temperaturas excesivamente elevadas que puedan hacer que se deteriore o que sea rechazada por la fauna. 

4.- Coloca algún sistema de protección en torno a los puntos de agua, tipo mallazo, que evite que las especies mayores y el ganado puedan deteriorarlos o vaciarlos con excesiva frecuencia. Además, con ese mallazo también se lo pondrás más difícil a los depredadores.

5.- Los puntos de agua deben mantenerse desde mayo a septiembre, dependiendo de la zona y la necesidad de agua en cada territorio. No te quedes corto porque sino no llegarás a tiempo o perderás el buen trabajo realizado.

6.- Debes hacer un seguimiento semanal de las instalaciones, controlando su uso, asegurando su buen estado de conservación o posibles daños y aprovechando para retirar la suciedad que se haya podido acumular en las cazoletas.

7.- En cuanto al modelo a emplear, existen diferentes posibilidades, desde las más sencillas hechas con materiales caseros, hasta modelos comerciales. En todo caso, debes asegurar que los bidones de depósito sean opacos para reducir el riesgo de crecimiento de algas, además, deben contar con un orificio de carga reducido, que debe tener tapón, de rosca mejor, para evitar la contaminación o el acceso de otros animales como los roedores. El tubo conector debe estar protegido con malla metálica tupida para evitar que roedores y lagomorfos puedan deteriorarlo y la salida del agua debe contar con un dispositivo de nivel constante, tipo boya, que asegure que siempre habrá agua disponible. El modelo de cazoleta puede variar, desde los comerciales de acero inoxidable u hormigón hasta otros más rudimentarios. En todo caso, debes evitar el plástico por el riesgo de deterioro o de que sea roído, así como debes tener en cuenta que la lámina de agua debe ser de superficie reducida, de manera que se reduzca la evaporación, el calentamiento del agua y el acúmulo de suciedad.

8.- Es recomendable que los depósitos se encuentren camuflados para evitar llamar la atención de curiosos, así como para minimizar el impacto visual en el coto.

9.- El agua utilizada debes ser potable, clorada si es posible. De este modo estaremos limitando la dispersión de enfermedades y aumentaremos el periodo de conservación del agua en los depósitos. En todo caso, debes evitar utilizar medicamentos disueltos en el agua, puesto que su utilidad es muy limitada, no puedes asegurar la dosis ni la especie de destino y es una práctica contraria a la legislación vigente, salvo excepciones muy puntuales.

10.- Quizá la norma más importante es que asegures el mantenimiento continuo de agua durante todo el periodo de colocación. Es mejor poner menos bebederos pero que siempre se encuentren con agua que no querer abarcar demasiado y no ser capaces de mantenerlos en condiciones. Cuando una especie como la perdiz se acostumbra a disponer de agua en un lugar, es muy perjudicial que este desaparezca de forma repentina.

Si quieres aprender todos los secretos sobre la gestión de este recurso indispensable, te recordamos que se encuentra disponible el Curso online sobre gestión de bebederos y puntos de agua para la caza, donde ampliamos con detalle todos estos y muchos aspectos fundamentales para asegurar su eficacia.

¡Te esperamos!

 

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