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Gamo

EspeciesDama dama

Inglés: fallow deer. Francés: daim. Italiano: daino. Portugués: gamo.
Gallego. gamo. Catalán: daina. Vasco: adarzabala.

IDENTIFICACIÓN

El gamo es un cérvido introducido en España siglos atrás, con documentos que prueban que ha sido liberado en distintos lugares desde el siglo XV. La especie presenta un tamaño intermedio entre ciervos y corzos, con pesos de 50 a 70 kilogramos en los machos y hembras de 30 a 60, con alturas a la cruz de 70 a 80 centímetros.
Al igual que otros cérvidos y bóvidos, el pelaje del gamo varía en función de la estación del año. En el verano se distingue un vivo color rojizo y moteado claro junto con una línea blanca en el costado, para en el invierno tornarse a colores más claros, desapareciendo el moteado blanquecino. El escudo anal es blanco con dos líneas negras y junto con la cola, de color negro dorsalemente, constituye una característica morfológica de gran utilidad en el campo para diferenciarle de corzos y ciervos.
No hay problemas importantes a la hora del sexado, incluso con los animales a distancia. Los machos presentan cuernas durante la mayor parte del año, tienen un cuerpo más compacto, especialmente el cuello, y hay un penacho en el pene. Las hembras no presentan cuernas y son más pequeñas, con el cuello más fino. Cuando los machos no tienen cuerna (generalmente en abril), muestran dos protuberancias que delatan fácilmente su sexo.
Las cuernas tienen una luchadera, candil y en vez de vara presentan una “pala” de grandes proporciones. La cuerna comienza a desarrollarse a partir del año de edad, formada por dos varas, permaneciendo durante un año. Desde el segundo año la cuerna comienza a desarrollar más puntas, completándose a los cuatro-cinco años y mejorándose a los 10 años, cuando alcanza su plenitud. Las cuernas caen en abril y se completan aproximadamente en julio, siendo posible observar en este período los frotamientos de los gamos en árboles para deshacerse del terciopelo o velvet.
La diferenciación de edad va a estar basada en el análisis dentario y el desarrollo de la cuerna en los machos. Las crías son bastante parecidas hasta los seis-nueve meses, cuando ya comienzan a observarse las protuberancias en la cabeza que darán lugar a las varas. Hasta los dos años, en análisis dentario nos será muy útil ya que los gamos van sustituyendo paulatinamente la dentición de leche por la definitiva. En los machos, como en otros cérvidos, es arriesgado relacionar el tamaño de las palas con la edad, ya que factores como la disponibilidad de alimentos y condiciones climatológicas suelen estar muy relacionados con dicho crecimiento. Tanto en hembras como en machos, el análisis del desgaste dentario con el animal en la mano nos ofrecerá datos más fiables sobre la edad.

DISTRIBUCIÓN Y HÁBITAT TÍPICO

El hecho de ser una especie introducida explica un patrón de distribución disperso en España, ligado en la mayoría de ocasiones a fincas privadas de gran extensión y, en ocasiones, poblaciones libres fuertemente gestionadas. De este modo podemos encontrar corzos en Segovia, Toledo, Cuenca, Gerona, Cáceres, Asturias, Ávila, Lérida… etc. Hay poblaciones emblemáticas, con la del Parque Nacional de Doñana, Riofrío en Segovia y Monte del Pardo en Madrid.
Los paisajes preferidos por el gamo son bosques y dehesas, siempre con zonas abiertas en las que el pasto esté disponible, especialmente gramíneo y leguminoso, sin menospreciar cobertura arbustiva. Según estudios recientes el gamo parece desplazar al corzo en ciertos entornos en los que se produce competencia directa por el alimento.

ASPECTOS REPRODUCTIVOS

El gamo es polígamo, con cierta similitud al comportamiento del ciervo, dado que durante el año se mantienen en grupos de sexos separados pero durante el celo los machos intentan copular con varias hembras (poliginia).
El celo sucede en octubre, la “ronca”, momento en que los machos emiten este bramido para defender las hembras de su harén y expulsar los posibles machos competidores, siendo frecuentes las peleas. Una de las particularidades del gamo es que la actividad sexual puede prolongarse hasta finales del invierno, dado que si las hembras no quedan preñadas al principio de la estación reproductora éstas continúan ovulando, aunque el celo en estas fechas es menos frecuente.
La gestación dura unos 230 días y según varios estudios los partos parecen concentrarse en las horas centrales del día para evitar la presencia de predadores. Al igual que otros cérvidos, la cría permanece oculta durante los primeros días siendo amamantada en varias tomas. La lactación se prolonga más allá de los ocho meses, permaneciendo la cría macho con la madre hasta el año de vida, cuando son expulsados para formar grupos de machos, mientras que la hembra hermane con su madre y podrá incluso reproducirse al año de vida.

ALIMENTACIÓN

En comparación con otra especies de cérvidos, el gamo prefiere pastar frente a ramonear, por lo que cuando el pasto esté disponible será un componente principal en la dieta. En todo caso, en paisajes con fuerte presencia forestal y arbustiva también aprovecha con facilidad otros alimentos menos nutritivos, especialmente en condiciones desfavorables.
Como se comentó anteriormente, se ha sugerido que los gamos pueden desplazar a los corzos en ambientes en los que ambos “conviven”, produciéndose una competición por el alimento en zonas de pasto.

DINÁMICA POBLACIONAL

El gamo es una especie sedentaria, vinculada de forma mayoritaria a la suelta en fincas cerradas de aprovechamiento venatorio con intensa gestión cinegética. Como sucede con otros rumiantes cinegéticos, en condiciones favorables la población puede incrementarse rápidamente, dado que las hembras comienzan a reproducirse muy jóvenes, sin que exista un impacto real de depredación, salvo muerte de crías por grandes rapaces, zorros y lobos.
En los últimos años la descripción de enfermedades ha puesto sobre la mesa una nueva problemática en cuanto a su conservación, pero no existen amenazas claras que alteren su dinámica poblacional siempre que se realice una correcta gestión cinegética.

APROVECHAMIENTO CINEGÉTICO

Períodos hábiles y modalidades
El período de caza se extiende de octubre a marzo, con la “ronca” como período cumbre para la caza de grandes machos a rececho, si bien también puede cazarse en batida y montería.

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